|
¿Cuán a menudo le he gritado a Dios las palabras por qué? ¿Por qué la gente no me entiende? ¿Por qué tengo problemas?. La respuesta es porque estas ungido.
Solía tener la errónea noción de que cuando estás realmente ungido, no tienes más problemas o tiempos difíciles. Pero muéstrame a alguien que esté lleno del Espíritu Santo, que doble sus rodillas asiduamente, que hable en lenguas angelicales, que libere personas endomoniadas, que pose sus manos sobre los enfermos y estos sanen, que haga milagros, que cambie el mundo, que transforme mentes y realice cosas alucinantes, y te mostraré a alguien que ha sufrido noches enteras preguntándose dónde esta Dios.
Pero, mis amigos, debo confesar que a pesar de todo he aprendido a confiar en Jesús. ¡A pesar de todo, he aprendido a confiar en jesús! T.D. Jakes
|